15 de noviembre de 2016

¡Pacto por una Paz Incluyente y con participación!

La paz es un derecho del que debemos gozar todos y todas en igualdad de condiciones.

 

Quienes acogemos este pacto estamos de acuerdo en respaldar todas las acciones posibles para que los procesos de negociación y acuerdo de paz en Colombia, entre el gobierno nacional y las guerrillas de las FARC y el ELN mantengan e incorporen los derechos de las mujeres y de la población LGTBI como garantía de una paz estable, duradera, justa y respetuosa de los derechos humanos.

 

Respetamos y nos sentimos comprometidos y comprometidas con los derechos de las mujeres en todas sus singularidades étnicas, culturales y de identidad sexual. Ninguna mujer puede ser discriminada y es un deber del estado garantizar sus derechos impulsando políticas en los diversos niveles y contextos territoriales. Por eso, respaldamos que la paz debe incorporar en los acuerdos para su concreción medidas para garantizar los derechos a las mujeres que han sido mayormente afectadas por la guerra, excluidas y/o discriminadas por cualquier razón.

 

El reconocimiento de los derechos a todos y a todas en condiciones de equidad es un propósito del enfoque de género. Diversos instrumentos jurídicos internacionales y nacionales respaldan que todos y todas tengamos acceso a nuestros derechos independiente de nuestro sexo, género, etnia, creencia religiosa y clase social. Por eso, resulta fundamental el reconocimiento de los derechos de las mujeres y la población LGTBI como una posibilidad de allanar el camino de la paz hacia la terminación del conflicto armado que ha atravesado la historia colombiana y sentar las bases para asegurar transformaciones reales hacia la eliminación de otras violencias.

 

Nos sumamos a todas las voces, los rostros, todas las acciones y las movilizaciones que han recorrido las calles del país tras los resultados del plebiscito frente al acuerdo de paz del 2 de octubre y que defienden la idea de un ¡Acuerdo ya! sobre la base de un mecanismo que identifique la mesa de negociaciones de La Habana para ajustar los acuerdos. Reconocemos los avances de los acuerdos de La Habana para transitar hacia la terminación del conflicto, dentro de ellos los referidos a participación política, el acceso y permanencia en la tierra, las garantías de justicia, verdad, reparación y no repetición, medios de comunicación comunitarios y demás medidas relevantes para garantizar los derechos de las mujeres y población LGTBI. Respaldamos el inicio de la fase pública de la negociación entre el gobierno y el ELN y aunaremos esfuerzos para promover en nuestras localidades la participación social amplia para avanzar en la construcción de la paz. Hacemos un pacto para promover la participación y la pedagogía como el camino posible para que entendamos entre todos y todas de manera reflexiva y analítica el momento histórico que vivimos, en nuestras manos también está que no se nos escape.

 

Suscribimos:

 

PCN- Kuagro Ri Changaina; Mesa Departamental de Juventud – Cauca; Promotoría de Juntas de Santander de Quilichao; Espacio de Mujeres Diversas y Paz; Corporación Ensayos para la promoción de la cultura política; FUNQUIDIVERSA; JAC Barrio San José, Santander de Quilichao; Fundación Empoderarte; Programa Mujer– Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca Cxhab Wala Kiwe ACIN; Mesa de víctimas de Santander de Quilichao; Ruta Pacífica de las Mujeres; CORGEDES; Defensoría Comunitaria- Norte del Cauca; Programa académico de Trabajo Social de la sede norte del Cauca, Universidad del Valle; Grupo de Mujeres Campesinas Vida y Territorio; Movimiento Campesino Cerro Negro.