El voto por la igualdad

 

Por:  Luis Alejandro Delgado.

 

Hasta hace unos 12 años en campaña electoral a Congreso de la República se debatía la opinión pública nacional principalmente en temas de derechos sociales, económicos, que siguen repitiéndose como una constante en la actual campaña electoral: educación, salud, trabajo y por supuesto la paz. Estos temas se han convertidos en el lugar común de los candidatos a cargos de elección popular en el país. A partir del año 2002 y hasta el 2010, el poder ejecutivo estuvo concentrado en Álvaro Uribe Vélez, quien encarnó uno de los gobiernos más retardatarios y conservadores de la historia reciente colombiana y que centró su gestión en combatir militarmente las insurgencias en el país, dejando de lado los problemas o causas de la desigualdad social en Colombia. Sin embargo, justo en ese momento y después de muchos años de venir trabajando desde distintos espacios, entró en escena en el panorama político colombiano un sector social que empezó a exigir sus derechos ante el Estado colombiano. La población LGBT -que engloban a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trangeneristas- inició acciones jurídicas y políticas para la garantía plena de sus derechos.

 

Sin embargo ha sido el Congreso de la República que se elegirá el próximo domingo 9 de marzo, el lugar político que más ha estado de espaldas a los reclamos de estas personas y en donde se ha retrasado la igualdad en derechos para las personas de orientación sexual diversa. En esta campaña, además de los temas gruesos que convocan al país: La paz, el Desarrollo Rural, la renegociación o derogación de los Tratados de Libre Comercio, la reforma a la salud, a la Justicia, a la Educación, algunos/as candidatos/as han incluido en las propuestas nuevas iniciativas por los derechos de las personas LGBT.

Mucho ha avanzado Colombia en reconocimiento de los derechos de las personas LGBT, en especial por la Corte Constitucional, entre los que se encuentran: el reconocimiento de las parejas del mismo sexo como familia, a la seguridad social, al patrimonio, entre otros. Sin embargo, aún hay dos derechos que se han convertido en la nuez de la discusión en el país: el matrimonio igualitario y el derecho a la adopción por parte de las parejas del mismo sexo.En una página llamada Voto por la igualdad, conformada por algunas organizaciones que promueven y defienden los derechos de las personas LGBT, entre las que se encuentran Colombia Diversa, Caribe Afirmativo y Sentiido, encontré un interesante ejercicio que realizaron a partir de la aplicación de un cuestionario de 3 preguntas a 1.195 de los 2.386 candidatos/as que se han inscrito según la Registraduría Nacional en la actual contienda electoral. Es decir a casi el 50% de quienes se postularon. La primera pregunta giró en torno a la aprobación de una ley que garantice el matrimonio igualitario para personas del mismo sexo, la segunda sobre la aprobación de una ley de identidad de género en el país y la tercera más abierta en torno a qué otros derechos propondría para la ciudadanía LGBT. Cada candidato/a podría incluir diferentes derechos. Se contactó y se indagó a 896 personas, pero tan sólo respondieron 171. Quien contestara una de las tres preguntas afirmativamente inmediatamente fue incluido/a en el muestreo. 725 aspirantes no habían respondido la encuesta al momento de este escrito. Es decir, menos del 20% de las personas contactadas respondieron al menos una de las tres preguntas del cuestionario. De éstas personas 73 son aspirantes al senado y 85 a la Cámara de Representantes en departamentos de más de 800 mil habitantes además de Bogotá. El universo de la muestra es muy pequeño todavía para el número tan grande de candidatos/as.

 

Si nos atuviéramos a los resultados consultados en http://votoporlaigualdad.com/wp- content/uploads/2014/02/Candidatos-Congreso-listado-penultima-entrega.pdf se evidencia que tampoco en este periodo legislativo 2014-2018 se legislará en favor de los derechos las personas con orientación sexual diversa, más allá de la existencia en las listas de algunos partidos de personas que han asumido su orientación sexual diversa abiertamente. La muestra no refleja lo que están pensando los caciques electorales de los departamentos y regiones apartadas del país donde se eligen representantes que obedecen a estructuras conservadoras y retardatarias, sumando también a candidatos/as de iglesias cristianas que han incursionado también en la política para controlar desde ahí a la ciudadanía; o quizá sí, la no respuesta a estas preguntas y la evasión al cuestionario refleja la falta de interés por el tema.

 

A lo anterior se suma la creciente ola blanca –personas que apoyan el voto en blanco- que ha aparecido en esta coyuntura electoral como una muestra de la inconformidad por parte de la ciudadanía a la clase política que ha gobernado al país. De ganar esta iniciativa no beneficia tampoco los derechos de las personas LGBT, pues en el caso de los cuerpos colegiados como el Congreso, se repiten las elecciones con los partidos que pasen el umbral del 3% del censo electoral, quedando por fuera partidos o

movimientos que responden más al voto de opinión que a la maquinaria, esa que precisamente funciona en las regiones.

 

Debe este ejercicio llevarnos a quienes luchamos por la ciudadanía plena de las personas LGBT primero, a considerar nuestra elección a candidatos comprometidos con el reconocimiento de los derechos de la población LGBT, y segundo, a arreciar la movilización y exigencia a través de vías políticas y jurídicas, además de formar a muchos que aún no se han dado cuenta que en Colombia aún hay ciudadanos de segunda.

 

Nota: Independientemente de las posturas que tengamos cada uno/a frente a la institución del matrimonio, se debe al menos exigir que sea para todos/as. Allá cada cual si se quiere casar o no.

Teléfono:

(057)(1) 3382133

Dirección:

Calle 30a No. 6 - 22

Corporación EnsaySíguenos:

 

  • Wix Facebook page
  • Wix Twitter page
  • YouTube Social  Icon

© 2014 por www.imagologo.com

© 2016 por Corporación Ensayos

 

Contador de Visitas